María
Santísima Virgen María, Madre querida, dame un corazón semejante al tuyo.
Dame un corazón abierto, sensible a todo lo bueno y lo justo.
Dame un corazón magnánimo, que perdone y olvide las ofensas recibidas.
Dame un corazón agradecido, que aprecie el bien que recibe.
Dame un corazón generoso, dispuesto a sacrificarse por los demás.
Dame un corazón puro, que viva la relacion personal sin envilecerse.
Dame un corazón delicado, capaz de poner amor en todas las cosas.